lunes, 25 de agosto de 2014


¿Que le pasa a tu cuerpo cuando comes quesos?


quesos
El queso esta hecho de leche de Vaca. Aquí te vamos a enumerar una serie de razones por las que veras que por muy apetecible que te resulte, estas comiendo veneno.
Procura evitarlos en todo lo posible.
1.- La Leche reduce el hierro en los niños pequeños. Es por esto que en 1993, la Academia Nacional de Pediatría de los Estados Unidos publico un comunicado oficial expresando que en su opinión, ningún niño debería de beber leche animal antes de los 18 meses de edad. De igual manera, contribuye a la carencia de ácidos grasos esenciales y Vitamina E.
2.- La leche animal estimula al cuerpo a producir mucosidad. Es por esto que cuando se sufre de un resfriado los doctores recomiendan no tomar leche.
3.- La leche animal esta llena de bacteria. Por lo tanto es un excelente medio para hacer que las bacterias crezcan en el cuerpo. Es por esto que los niños que no toman leche animal o productos lácteos de procedencia animal, no se enferman tan seguido, sufren de menos caries y de infecciones de oído. La pasteurización utilizada por la industria de la leche generalmente dura 15 segundos. Sin embargo, para que las bacterias malas de la leche se inactiven, es necesario que el proceso dure por lo menos 15 minutos.
4.- La Caseína, es una proteína presente en la leche y es utilizada para manufacturar pegamento, produce en un gran numero de niños, que los tejidos blandos se hinchen. Estos tejidos blandos se encuentran comúnmente en la garganta, cavidades nasales y senos paranasales. Cuando estos se encuentran inflamados, se presentan dificultades para respirar.
5.- El beber y consumir productos lácteos esta asociado con varias enfermedades como, diabetes, esclerosis múltiple, del corazón, de Chron, síndrome del intestino irritable y hasta cataratas.
6.-La leche contiene cantidades anormales de antibióticos ya que los granjeros se los inyectan a las vacas para evitar que estas cesen la producción de leche por enfermedades en las ubres. Este tipo de enfermedades son comunes en las manadas productoras de lácteos. Estas cantidades anormales de antibióticos contribuye a que las bacterias se hagan resistentes a ellos, haciendo que combatirlas sea mas difícil cuando se trata de enfermedades mas serias.
7.- La leche animal y productos derivados contienen cantidades excesivas de hormonas femeninas. El 80% de las vacas están embarazadas mientras son utilizadas para producir leche, lo cual naturalmente eleva los niveles de estas hormonas. Además, los granjeros inyectan a las vacas con hormonas sintéticas para incrementar la producción de leche. Estos altos niveles de hormonas femeninas en la cadena de alimentos han sido vinculados con problemas de salud en el mundo entero. Son también asociados con una pubertad precoz.
8.- La leche contiene grandes cantidades de grasa, la cual tapa las arterias incluso de las personas jóvenes.
9.- El azúcar en la leche (lactosa) es muy difícil de digerir ya que cuando una persona llega a la edad de dos años, los intestinos elaboran menos lactasa, una enzima necesaria para absorber y digerir la lactosa. Esta disminución en la producción de lactasa en los humanos sucede cuando ya no es necesaria la ingestión de leche materna para el crecimiento. Cuando consumimos leche o productos lácteos animales, es muy probable que la lactosa se fermente en los intestinos causando problemas digestivos como hinchazón, gases y otras dificultades serias.
10.- La leche animal contiene una perfecta combinación de minerales designados para ayudar a madurar al sistema digestivo de sus crías. Este sistema digestivo les permitirá digerir correctamente los nutrientes del pasto y hierbas. Las vacas cuentan con un estomago configurado por cuatro cámaras y regurgitan, mastican y tragan sus alimentos varias veces antes de digerirlos. Tienen un aparato digestivo muy diferente a los humanos y por lo tanto tienen diferentes necesidades. Cuando consumimos leche, estamos ingiriendo los minerales y químicos que las vacas necesitan en su sistema y como nuestras dietas son diferentes, estos químicos y minerales perturba nuestra digestión y afecta la absorbición de los nutrientes presentes en nuestras dietas.
11.- La leche ocupa un lugar alto en la lista de productos causantes de alergias y sensibilidad. Se ha demostrado que afecta el comportamiento, sueño, concentración y incluso enuresis.
12.- La leche por si sola o cuando se combina con gluten (presente en los granos) se asocia con el autismo. Cuando se sospecha de alguien que padece el Síndrome de Intestino Permeable, se le recomienda una dieta libre de lácteos y gluten.
13.- Los niños discapacitados que sufren de problemas neurológicos tales como Autismo, Síndrome de Down, problemas de aprendizaje y lesiones cerebrales son especialmente vulnerables a los lácteos. Ciertas proteínas presentes en la leche animal, como la caseína y la del suero de leche aparentemente irritan el sistema nervioso de los humanos, provocando que estos problemas neurológicos se agraven en los niños. Es por eso que si no se toma leche o lácteos, los programas de rehabilitación producen mejores resultados, comparados con los que si los toman.
14.- Estudios han comprobado que el consumo de hormonas, colesterol y la grasa encontrada en la leche animal hace a que una persona sea mas probable a desarrollar acne y arrugas en la piel.
15.- Personas de descendencia Asiática, Africana, Hispana o del Sur de Europa son especialmente vulnerables a los problemas asociados con el consumo de leche. Esto explica el por que la mayoría de los países del mundo no toman leche.
16.- La leche es una de las sustancias que contienen mas dioxinas. Contrario a lo que se creía, las Dioxinas en la leche y los quesos son diez veces mas propensas a producir cáncer. Durante el verano de 1999 la industria de la leche en Bruselas cerro por un mes debido a que la leche contenía 100 veces mas los niveles recomendados de dioxina.
17.- La leche contiene sangre animal.
18.- La leche contiene Pus. Las reglas del departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) estipulan que la leche es anormal y no se debe de ingerir si contiene mas de 200,000 células blancas muertas por mililitro. En el 2001, se examino la leche producida en 48 estados para determinar si cumplían con las normas de la FDA. Cada estado resulto sobrepasar los limites permitidos. Incluso mi propio estado, Florida, fue el peor. Tuvo un conteo de células de 548,000.
19.- La leche es asociada con el cáncer de próstata en los hombres. Los riesgos aumentan un 30% si se consumen de dos a tres porciones al día. Las mujeres que toman productos lácteos aumentan sus riesgos de contraer cáncer de ovario hasta en un 66%.
20.- El consumo de leche y los quesos se asocia con el Asma. Cuando los humanos consumen la proteína Caseína (utilizada para crear el pegamento que adhiere las etiquetas en las botellas de cerveza) producen histamina y después moco. Si los bronquios se llenan de esta sustancia se producen dificultades al respirar.
21.- Los niños que toman mucha leche y consumen mucho queso seguido carecen de Zinc.
22.- La leche es alta en colesterol, el cual produce enfermedades del corazón.
23.- Las historias asociadas el calcio y el consumo de leche es en su mayoría un mito creado por la industria de la leche, quien en su campañas de publicidad dicen que la leche de vaca contiene grandes cantidades de calcio. Estratégicamente también dicen que necesitamos calcio. Estas dos afirmaciones son ciertas, sin embargo, no dicen que el consumir leche nos provea de este calcio, esto es por que en realidad no sucede así. El calcio en la leche se combina con otros minerales, que se encuentran en cantidades excesivas en la leche animal, formando una molécula la mayoría de las veces muy grande para ser absorbida por el intestino humano. En áreas del mundo donde no se consume leche, las enfermedades asociadas con la falta de calcio son casi inexistentes. La osteoporosis y ateroesclerosis son muy raras en culturas donde el consumo de leche es limitado. De echo, estudios recientes sugieren que la leche y el queso en realidad puedan ser los causantes de la osteoporosis ya que las altas cantidades de proteínas en los lácteos provocan que el calcio se separe de los huesos.
24.- La regulación de la presencia de Vitamina D en la leche, es muy mal regulada. Recientemente, se encontró que en 42 muestras solamente el 12% contaban con la cantidad prometida de vitamina D. también se han estudiado 10 muestras de formulas infantiles. 7 de ellas contenían el doble de cantidad de vitamina D anunciada. Una incluso tenia 4 veces mas. La Vitamina D es toxica en cantidades de sobredosis.
25.- El tomar leche podría contribuir en la fractura de huesos. En un estudio de 78,000 mujeres hecho durante un periodo de 12 años, la leche no redujo el riesgo de fracturas. De hecho, las mujeres que tomaban leche tres veces al día tuvieron mas fracturas que las que rara vez lo hacían.
26.- Otro factor importante es el colesterol. El riesgo de enfermedades cardiacas y de circulación. 8 onzas de leche equivalen a 14 piezas de tocino. Es esto lo que desea para usted o sus hijos? Es su opción. Un vaso de leche equivale a 35mg de colesterol. 4 piezas de tocino equivalen a 30 mg.
27.- Otros de los efectos asociados con el consumo de leche animal incluyen diarrea y estreñimiento, especialmente en los jóvenes.
28.- El consumo de leche animal puede también estar asociado con el Síndrome de Muerte Súbita Infantil y la enfermedad de Esclerosis lateral Amiotrofica (Enfermedad de Lou Gehrig).
29.- La leche es un buen conductor de veneno. Un estudio que reviso casos de envenenamiento en Inglaterra y Gales entre 1992 y 1996, 20 de estos casos estaban asociados con el consumo de leche y sus derivados.
30.- La composición química de la leche de vaca es absolutamente perfecta para nutrir a un ternero. Provee con los nutrientes exactos para hace que la vaca sea nutrida perfectamente y le ayuda a desarrollar su sistema digestivo e inmune. La leche humana es igual de perfecta para los bebes. Si le diéramos leche humana a un ternero, sufriría de mal nutrición y se enfermaría en muy poco tiempo. Claro esta que cualquiera pensaría que hacer esto es algo ridículo. Sin embargo, Es esto mucho mas ridículo que el alimentar a nuestros niños con leche y derivados no humanos?
Existen muchas otras alternativas a la leche animal. La leche de Soya, arroz y papa es excelente. En algunos países se puede encontrar leche de almendra, coco y plátano. En la mayoría de los supermercados se puede encontrar queso de soya y de vegetales, yogur de soya y hasta helado de arroz.
Para los bebes, existen marcas de formulas con base de soya y son tan nutritivas y saludables como las que contienen base de leche animal.
Y por ultimo esta la dieta libre de leche. La mayoría del mundo no toma leche y obtienen calcio satisfactoriamente de otros alimentos. Almendras, amaranto, fríjol pinto y negro, brócoli, repollo, garbanzo, coliflor, berza, flor dientes de león, higos, avellanas, col verde, escarolas, puerro, melaza, ocra, aceitunas, cacahuates, perejil, pistachos, uva pasas, ajonjolí, frijol de soya, tofu, espinacas, semillas de girasol, berros, son tan solo algunos de los alimentos que contienen cantidades considerables de calcio que nuestro organismo puede absorber y que podemos disfrutar.

lunes, 18 de agosto de 2014

Tres formas sencillas de soportar a un cretino (sin Orfidal)

¿Algo o alguien le enerva? Estos expertos prometen que sus disciplinas le ayudarán a controlar una reacción adversa

Estar en contacto con las necesidades internas y en armonía con el entorno, ser respetuoso con los ritmos del cuerpo y de la naturaleza, capaz de aprender de las dificultades y tener un fuerte propósito vital. Estos son algunos de los ingredientes para una vida equilibrada que proponen los expertos consultados. Alcanzarla en la era de las distracciones múltiples puede pasar por el entrenamiento de la atención. El mindfulness o atención plena, el yoga o la psicología positiva ofrecen herramientas para ello.

Entrenar la atención

Algo tan simple como contar del 1 al 10 sin que la mente se vaya por otros derroteros se está volviendo cada vez más complicado, acostumbrados como estamos a distraernos con los dispositivos electrónicos, la publicidad o la televisión. “Cuando la atención va constantemente de un objeto a otro, lo que se propicia es una reactividad ante lo que ocurre: la capacidad de respuesta se reduce y nos comportamos de forma automática”, señala Ana Arrabé, instructora de programas de reducción de estrés basado enmindfulness (MBSR, por sus siglas en inglés) y pionera en España de esta disciplina que nació en la Universidad de Massachusetts (EE. UU.) hace 30 años. Desde entonces se ha exportado a medio mundo, gracias a su efectividad para reducir síntomas físicos y psicológicos asociados al estrés. Por ejemplo, de acuerdo con los estudios realizados en dicha universidad, las escalas de malestar que tienen que ver con depresión, ansiedad, hostilidad y somatización del estrés se reducen en un 43 % tras participar en un curso MBSR. “Vivimos en continua alerta y no nos permitimos desconectar”, asegura Arrabé. La dispersión conduce al estrés, una epidemia que sigue creciendo en España, tal y como refleja el aumento del consumo de ansiolíticos (entre los que se incluye el fármaco Lorazepam, cuyo nombre comercial más conocido es, probablemente, Orfidal). Su uso ha aumentado un 37,3 % desde el año 2000 a 2011, de acuerdo con laAgencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, o el porcentaje de empleados que en 2012 afirmaba estar más estresado que el año anterior: el 62 %, de acuerdo con la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo.
El estrés es a su vez es una puerta de entrada a las enfermedades. Por eso, no tenemos que esperar a estar mal para actuar: “Aunque no están enfermas, muchas personas se dan cuenta de que se están perdiendo algo importante y les gustaría experimentar una mayor sensación de bienestar”, afirma Ana Arrabé. La percepción de que están engullidas por la anticipación ante lo venidero y las lamentaciones por el pasado lleva a mucha gente a incorporarmindfulness en su vida. Esto es, la capacidad de prestar atención al momento presente de forma deliberada y sin juzgar.

Cuidar lo que nos nutre

El psicólogo Óscar Sánchez recuerda cómo, en un momento de estrés, cuando se acercaba la fecha límite para entregar su tesis doctoral y se enfrentaba a dificultades en el trabajo, lo que más le ayudaba a encontrar equilibrio eran sus paseos por el monte. “Estamos programados para atender los estímulos naturales. A medida que me relajaba iba teniendo más y más ideas creativas”, señala. El contacto con la naturaleza es una de las formas clásicas, y relativamente sencilla, de encontrar sosiego cuando nos sentimos amenazados.
Sánchez trabaja en el marco de la Psicología Positiva, una rama que se centra en cualidades como el optimismo, el humor o la resiliencia, la capacidad de recuperarse frente a la adversidad. También aquí el entrenamiento de la atención es importante. En los talleres que imparte para fomentar el optimismo, este profesor de la Universidad de Murcia trata de modificar el llamado sesgo atencional negativo de los participantes: las personas con un perfil pesimista, por así decirlo, se fijan en los estímulos negativos y pasan por alto los positivos. “Esto se ha observado en personas que han sufrido traumas, pero también en gente con ansiedad”, apunta. Se trata, por tanto, de estar alerta ante lo positivo o lo neutro. Cuando la tendencia es catastrofista con respecto al futuro, el objetivo es aumentar la conciencia planteando preguntas como: ¿qué es lo peor que puede pasar?, ¿qué está en mi mano hacer para afrontar ese escenario? “Eso nos va a ayudar a tener mayor sensación de control”, asegura Sánchez.
Y precisamente en este control está una de las claves. Como en la fábula de la reina que cierto día, mientras andaba descalza, se clavó una piedra afilada y se hizo daño en el pie. Enfadada, ordenó cubrir de cuero todo su reino. Hasta que un ministro sabio sugirió una fórmula más sencilla: en lugar de cubrir el reino, dijo, protejamos con cuero las plantas de nuestros pies. Y así se inventaron, de acuerdo con este mítico relato, los zapatos.
La cuestión es que muchas veces no es posible controlar lo que nos pasa, pero sí nuestra reacción ante ello. “No se trata tanto del estrés como de la reacción al estrés”, recuerda Arrabé. Si ya hay tensión en nuestra vida, es importante cuidar las relaciones, la alimentación o el descanso. “Si eliminamos de nuestra agenda lo que nos nutre, el estrés se incrementará”, explica. Y esto es algo que tendemos a hacer cuando nos sentimos presionados.

El mapa no es el territorio

“Sal de tu mente y entra en tu cuerpo”. Esta es la aproximación que ofrece Gustavo G. Diex, director de Nirakara, un instituto de estudio del yoga y atención plena vinculado a la Universidad Complutense de Madrid. “Nuestro centro de gravedad existencial está en el pensamiento, y eso quiere decir que los múltiples diálogos mentales acerca del futuro, análisis del pasado y demás son el centro de nuestra experiencia”, señala Diex.
Sin embargo, estos pensamientos son solo interpretaciones de la realidad y no la realidad misma. El mapa, como se suele decir, no es el territorio, pero es posible entrar en contacto con este territorio –o sea, la realidad– a través de lo que Diex llama “corporalidad”. Por ejemplo, darse cuenta de cómo reacciona nuestro cuerpo ante una persona que nos agrada y frente a otra que nos incomoda. O las diferentes sensaciones del día frente a la noche. “Refugiarse en la corporalidad es saber en qué estado mental estamos en cada momento. El organismo nos da información valiosa sobre lo que nos está pasando en cada instante. En un momento de ira, por ejemplo, respiramos entrecortado o nos ponemos rojos. Aunque las emociones sean automáticas, tenemos opción de poder regularlas. El simple hecho de concentrarnos en nuestro cuerpo hace que nuestra primera emoción –de ira, en el ejemplo anterior– se vaya diluyendo”.
Diex, que ha impartido talleres con más de 1.500 participantes en su centro de la Universidad Complutense, sostiene que, en general, hemos perdido la sincronía con el cuerpo. “El cuerpo habla de sus ritmos de sueño, aprendizaje, actividad…, pero no estamos acostumbrados a escucharle”, sostiene. “La falta de conciencia corporal está íntimamente ligada a la falta de conciencia emocional; nos parece que la mente vive en un espacio diferente, pero no es cierto”.
Según las teorías de Gustavo G. Diex, las personas que comienzan a respirar y moverse con mayor conciencia entran en contacto con recuerdos emocionales que quedaron, por así decirlo, enterrados. “El yoga, el chi kung o el taichi son disciplinas de escucha corporal, donde el cuerpo no se utiliza como instrumento, sino como un fin en sí mismo”, señala el experto.
En los talleres que imparte, Ana Arrabé también se refiere a la necesidad de volver una y otra vez al cuerpo, a la respiración y a las sensaciones físicas para anclar la atención en el presente. Esta es, volviendo al principio, una fórmula efectiva contra la prisa. La prisa va de la mano de la reactividad y dificulta que nos comportemos de otra manera, superando viejos patrones, ante las dificultades. Algo fundamental, ya que, como dejó dicho Einstein, no es posible resolver un problema usando el mismo tipo de pensamiento que lo creó.

lunes, 11 de agosto de 2014

Confirmado: el sexo no sustituye al gimnasio

Un entrenador personal desvela las equivalencias deportivas del acto sexual en lo que a gasto calórico se refiere. La sorpresa es mayúscula

Es una creencia muy extendida: una sesión de sexo vehemente exime al afortunado de asistir al gimnasio ese mismo día. Pensamos que el acto sexual supone el ejercicio suficiente como para quemar las calorías equivalentes a una clase de spinning (o, al menos, media). Al fin y al cabo, no paramos de sudar y, en muchos de los casos, acabamos agotados.
Marcos Flórez, entrenador personal y fundador y director deestarenforma.com, advierte, sin embargo, de que el gasto calórico durante el acto sexual siempre es muy bajo, sea cual sea la postura elegida. "Y no es comparable a ninguna actividad física", apunta. Según los datos que aporta Flórez, un hombre de 75 kilogramos quemaría entre 75 y 115 calorías durante una hora de sexo, según la intensidad del acto. En el caso de una mujer de 57 kilogramos (a menos peso, menor quema de calorías por hora), el gasto se reduce de 57 a 85 calorías. Entonces, si durante una hora caminando, un hombre del peso mencionado llega a quemar 254 calorías, ¿cuánto tiempo de sexo moderado debería practicar para igualar ese ejercicio? Más de dos horas y media. Y si le damos la vuelta, ¿a cuánto equivale una hora de sexo intenso? Pues a poco más de diez minutos de surf(500 calorías quemadas por hora), siete minutos y medio de running(825 calorías quemadas por horas) o ¡25 minutos de palas de playa! (262 calorías quemada por horas).
Conclusión: diez minutos corriendo adelgazan más que una hora de sexo intenso
En el caso de una mujer de 57 kilogramos, las conclusiones son similares. Si durante una hora de pádel, esta hipotética fémina llegaría a quemar 450 calorías, según los datos que aporta el entrenador personal, la conclusión es contundente: necesitaría practicar casi 9 horas de sexo ligero (57 calorías por hora) para que el ejercicio fuese similar. En lo relativo al sexo intenso (85 calorías por hora), solo una sesión de seis horas de gozo igualaría el gasto calórico de una clase de aerobic (513 calorías por hora). ¿Queda claro pues que tener fiesta en la cama no moldeará su figura?

Hablemos de posturas

Una de las posturas sexuales en las que el hombre quema más calorías, en una relación heterosexual, es aquella en la que realiza el acto de pie, sosteniendo las piernas de ella alrededor de su cintura. Según Marcos Flórez, 30 minutos de esta práctica le ahorraría solo 15 minutos de pesas. Para ella, el esfuerzo máximo sucede cuando soporta su propio cuerpo solo con las manos, apoyadas en el suelo, mientras el hombre le sujeta las piernas por detrás: media hora de este acto sería comparable a 10 minutos corriendo.
En el misionero, por su parte, donde él realiza más ejercicio, 50 minutos de sexo no quemarían más calorías que 5 minutos de ciclismo de montaña. Y en la postura donde ella se sienta en un sitio elevado y alza las piernas sobre los hombros de él, que se mantiene de pie, ninguno de los dos quema más que unas exiguas 40 calorías durante media hora. Es decir, un gasto calórico similar al de 10 minutos jugando al golf.
Hay algo que sí puede hacer el sexo en nuestra lucha contra los kilos de más. "Como el chocolate es sustituto del sexo, calculen así cuántas pastillas de cacao y azúcar se están ahorrando", concluye el director de estarenforma.com.
*Marcos Flórez es entrenador personal y fundador deestarenforma.com.

lunes, 4 de agosto de 2014

Ana María Lajusticia: “El magnesio curó mi artrosis y es clave para la salud”

Ana María Lajusticia. Tengo 89 años. Nací en Bilbao y vivo en Barcelona. Soy licenciada en Ciencias Químicas. He tenido seis hijos. Soy apolítica. Dejé de ser religiosa porque los curas predicaban que la enfermedad era un castigo. El chocolate negro puro es el alimento natural con más magnesio.

Investigación vital

Alegre, vital, chispeante, inteligente, locuaz: Ana María Lajusticia, la profeta del magnesio, inspira confianza de tan despierta y lozana que la veo a su edad. Su formación como química (de joven trabajó en la extracción de espato-flúor en las minas de Osor) le ha permitido desentrañar los secretos de la bioquímica del magnesio. Y con su historia personal ilustra los efectos benéficos del magnesio en la salud humana (consulta@anamarialajusticia.es). Desde que publicó en 1977 La alimentación equilibrada en la vida moderna, Lajusticia no ha dejado de indagar y divulgar: Dietas a la carta; La artrosis y su solución; El magnesio, clave para la salud… Voy a probar, a ver…

-Casi 90 años ¡y qué joven!
-Estoy mucho mejor que hace treinta años, la verdad.
-¿Qué le pasaba antes?
-Tenía artrosis, degeneración de los tejidos cartilaginosos. Me dolían todas las articulaciones, sentía dolor desde los dedos de los pies hasta la coronilla. ¡Llevaba corsé!
-¿Corsé?
-Un corsé de varillas para sostener tiesa la columna vertebral, para no derrumbarme por el dolor de espalda.
-¿Cuánto tiempo llevó ese corsé?
-Desde los 31 años hasta los 52 años.
-Eso son…, ¡veinte años largos!
-Sí, muchacho, sí. Estaba condenada a llevarlo el resto de mis días, decían mis médicos.
-¿Y qué pasó?
-Me dieron cortisona y desarrollé una diabetes. ¡Me asusté! Tenía 43 años, fue un mazazo. Decidí tomar las riendas de mi alimentación, porque comía muy incorrectamente.
El magnesio-¿Qué comía hasta entonces?
-Demasiados hidratos de carbono (pan, galletas, pasta, arroz) y pocas proteínas, no comía ni carnes ni pescado.
-¿Y cómo rectificó?
-Desayuné una naranja y un huevo frito con jamón de york: vitamina C y proteína…
-¿Y mejoró?
-Comía bien, pescado, carne… y tomaba magnesio. ¡Y eso me curó! A los dos años me quité el corsé. Tuve esguinces en la espalda por falta de musculatura, pero ¡estaba curada!
-¿Por qué apostó por el magnesio?
-Soy química, investigué… ¡y entendí!
-¿Qué entendió?
-Que la degeneración de mis cartílagos se debía a falta de colágeno. Es que el organismo necesita tres elementos para formar colágeno: proteína, vitamina C… ¡y magnesio!
-¿Y no aporta magnesio la comida?
-Así era cuando abonábamos cultivos con heces. Pero los abonos sintéticos carecen de magnesio: no está en la cadena alimentaria.
-¿Cuánto magnesio necesito?
-Unos 3 gramos (de sales de magnesio) cada día, por vía oral: tomando suplementos de magnesio. ¡Son baratísimos! Se venden en cualquier farmacia.-
-¿Esto revierte las artrosis?-
-Los cartílagos pueden regenerarse: ¡lo he vivido! Tras dos años de tomar magnesio, mis articulaciones se recuperaron. Y hoy mis analíticas son perfectas: ¡ni colesterol!-
-¿Qué le puso en la pista del magnesio?
-Durante la Primera Guerra Mundial, unos médicos franceses observaron que los heridos que mejor se recuperaban ¡eran los que pasaban por balnearios magnesianos!
-La falta de magnesio ¿cómo se nota?
-Tendrás dolor articular. Calambres. Contracturas. Taquicardias. Vértigos. Espasmos en párpados. Espasmos en esófago, estómago o intestino. Hormigueo en torno a la boca. Hipo. Sensación de bola en la garganta. Darás patadas estando dormido, como si cayeras… Verás lucecitas con los ojos cerrados. Y te levantarás muy cansado.-
-Alguna vez he vivido algún síntoma…
-Ante dos de estos síntomas, toma magnesio.
-¿Dónde hay más magnesio al natural?
-En la semilla de cacao. El chocolate negro, puro, lleva casi 500 miligramos en cien gramos. Muy por detrás, en soja y almendras.-
-Si tomo cada día chocolate negro o el magnesio equivalente, ¿crearé colágeno?
-Sí, ¡y el colágeno es muy, muy importante!: es el 40% de la proteína de tu cuerpo.
-Fundamental para…
-Esqueleto, tendones, cartílagos.-
-¿El esqueleto? ¿No necesitaba calcio?propiedades_magnesio
-El colágeno es la base: sin él, el calcio mineraliza el hueso… y se quiebra. El colágeno aporta flexibilidad. ¡Es una barbaridad recetar mucho calcio a las menopáusicas!
-¿Seguro?
-Tanto calcio se deposita en la luz de las arterias y las cierra: ¡arteriosclerosis! Y los huesos se vuelven muy quebradizos. ¡Es fatal!
-¿A tomar magnesio, pues?
-En cada comida, un gramo (de sales de magnesio), porque si tomas una dosis más alta de magnesio, no podrá absorberse, y se eliminará por la orina.-
-¿Qué efecto central tiene el magnesio?
-Relaja la musculatura. ¡Por eso los corredores etíopes son excelsos! El suelo está fertilizado por cenizas piroclásticas de magnesio, que pasa a las plantas y a los alimentos que comen. Pese a tener menos capacidad pulmonar que otros corredores, ¡rinden más!
-¿Qué otros beneficios me reportará tomar magnesio?
-Dormirás mejor, el sueño será más reparador. Y evitarás hipertensión, trombosis, taquicardias, infartos, dolores articulares, retinopatía, úlceras, ciática, migrañas, verrugas, angustias, cálculos renales, rinitis alérgicas, estados depresivos…-
-¿Combate taquicardias e infartos?
-Sí: el magnesio refuerza el músculo cardiaco, favorece su trabajo. Ah, y también frena la inflamación prostática.-
-¡La panacea, vamos!
-También favorece la formación de neurotransmisores: ¡tu coco funcionará mejor!
-¿Por qué no se conoce más todo esto?
-Que le responda Burton Altura, máximo experto mundial en el magnesio: «La magnesoterapia es demasiado barata, no reporta beneficios a la industria farmacéutica».-

Víctor-M. Amela. Ima Sanchís. Lluís Amiguet.

lunes, 28 de julio de 2014


Tocados y hundidos: cuatro signos de que una relación se acaba

Saber identificarlos puede evitar sufrimientos o hacer que lleguemos a tiempo para el rescate.

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Betty y Don Draper. Mucho pasaron antes de romper su relación amorosa.
Foto: Cordon Press
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Es una pena que no existan forenses que determinen la muerte de una relación de pareja, levanten acta y faciliten el certificado de defunción. Pero contrariamente a lo que le ocurre a nuestra parte física –cuyo fin es fácil de diagnosticar–, determinar con precisión en el tiempo cuándo una relación se ha evaporado resulta casi tan complicado como ponerse de acuerdo respecto al origen del universo. Lo único cierto es que la mayoría de las historias de amor tiene más interés en la historia que en su adjetivo, y sobreviven mucho más de lo que deberían. A menudo convivimos con un fantasma, un recuerdo, un sentimiento de culpa, una bondad malentendida, una adulterada idea de lo que es el afecto o, en el mejor de los casos, con un compañero de piso antes que con nuestra pareja. Ésta se desintegró hace años y, aunque la mayoría de nuestras amistades y personas cercanas ya lo sabían hace tiempo, nosotros somos siempre los últimos en enterarnos.
¿Por qué compartí techo tantos años junto a este mastuerzo? o ¿cómo desperdicié mi vida sexual con alguien nada interesado en el sexo? son preguntas que vienen a nuestras cabezas tras pasar el terremoto de la ruptura y que convendría que contestáramos para no incurrir en el mismo error en el futuro. Ya saben, el hombre no sólo tropieza varias veces en la misma piedra, sino que gusta de cargarla al hombro para asegurarse de repetir. Por si les sirve de algo, aquí hay algunos síntomas que nos indican que nuestra relación está en apuros, necesita cuidados intensivos o que, de repente, ha dejado de respirar para siempre.
Sexo, ¿qué es eso?
Mientras algunos piensan que la vida de una pareja estable debe parecerse a una película porno, otros dan por sentado que tiene más en común con la serie Un hombre en casa. Los primeros meses ambos miembros quieren hacer uso de las ventajas que conlleva no tener que peregrinar por los bares para acabar en la cama con alguien pero, más adelante, este pacto se descompensa y siempre hay uno que quiere más que otro. Los encuentros se van espaciando y, generalmente, vivimos ese proceso degenerativo como algo normal. “Llega un momento en que la disfunción se regulariza”, comenta Francisca Molero, ginecóloga, sexóloga, terapeuta de pareja y directora del Institut Clinic de Sexología de Barcelona. “Además, la sociedad y las amigas a las que se le pregunta suelen comentar que es normal que con el tiempo la pareja tenga cada vez menos relaciones sexuales. Es cierto que con los años el sexo no es tan intenso ni frecuente, pero no hay que confundir esto con una vida sexual inexistente o con un supuesto trastorno físico, que lo que hace es enmascarar el hecho de que nuestra pareja ya no nos excita sexualmente. Muchos casos de falta de deseo en las mujeres o problemas de erección en el hombre se solucionan cuando se prueba con otra persona o se termina la relación”, comenta Molero.
Establecer cuotas para determinar cuando el sexo es suficiente (o no) es imposible porque cada pareja es un mundo pero, según Silvia Pastells, psicóloga clínica y sexóloga del Institut Clinic de Sexología de Barcelona, “podemos decir que la cosa no va bien en materia sexual cuando alguno de los dos no está satisfecho. Todas las parejas pasan por baches y épocas de mayor o menor actividad erótica, pero si ésta ha desaparecido totalmente se podría decir que hay un problema, sobre todo si ha sido un elemento importante para ambos hasta ahora”.
El sexo es además un excelente mecanismo, como nos enseñan los bonobos –nuestros primos en la cadena evolutiva con la conducta sexual más desinhibida–, para mantener la paz y para la resolución de conflictos; por lo que la ecuación menos sexo = más peleas, es una ley universal e indiscutible. Ya saben, a veces hay que confiar más en los genitales y la libido que en la lógica y la razón.

'Desconnecting people'

Si hay un síntoma inequívoco de que la relación está en grave peligro, ése sería sin duda el de la falta de comunicación. “Se habla mucho de las parejas que discuten todo el tiempo, pero yo creo que si se está en esta fase aún hay esperanzas porque, finalmente, cuando se pelea hay siempre un cierto interés. El problema es cuando ni siquiera eso ocurre”, comenta Francisca Molero y añade “a mi consulta como terapeuta llegan muchas parejas con problemas. Muchas de ellas están instaladas ya en esa etapa. Han dejado de expresar sus demandas, sentimientos o preocupaciones al otro, probablemente porque piensan que ya no sirve de nada. Tan solo esperan a que uno de ellos sea lo suficientemente valiente y decida romper, pero nadie quiere interpretar el papel de malo. Muchos vienen a la terapia buscando una razón que les de pie a la ruptura, un juez que, de manera indirecta, sentencie la separación para que el proceso sea menos traumático”.

Generalmente las rupturas no se producen por grandes desgracias o acontecimientos indeseables sino por la suma de pequeñas tragedias cotidianas que, gota a gota, van llenando el vaso. “Si pensamos cuál es el mayor problema al que puede enfrentarse una pareja, la mayoría diría que la infidelidad”, comenta Silvia Pastells, “sin embargo, si hay voluntad, ésta puede superarse. Yo diría que lo peor de todo es la incomunicación, la incapacidad de expresar las emociones, sentir que ya no puedes sincerarte con tu compañero/a. Todo esto crea una gran infelicidad. Hay que hablar, aprender a etiquetar lo que uno siente y manifestarlo. Es básico para cualquier terapia de pareja y para empezar a ir solucionando problemas”.

Si el desamor pudiera expresarse en imágenes, las instantáneas del fotógrafo inglés Martin Parr, de la colección Bored Couples (Parejas Aburridas) serían las más adecuadas. Un hombre de mediana edad mira una pecera mientras su mujer, sentada frente a él en un restaurante barato, fija la vista en el horizonte; una inglesa de vacaciones en la Costa del Sol –a juzgar por la pigmentación rojiza de su piel– lee el periódico mientras su marido mira el culo de una chica que pasa a su lado; una lluvia imprevista hace que una pareja de paseo por el campo deba refugiarse en el coche. No hablan y, en tan reducido espacio, el tedio se hace evidente, asfixiante, insoportable.

Sin inversión no hay beneficios

Resulta curioso cómo la cultura del esfuerzo, que ha regido nuestras vidas, parece aplicable a todos los campos menos al de la armonía conyugal. Debemos esforzarnos en nuestro trabajo, aspecto físico y salud pero no en nuestra vida de pareja, como si el amor nos protegiera de todos los sinsabores y peligros del mundo real. Pero como Silvia Pastells apunta, “estar bien a largo plazo requiere de un trabajo, aunque para la mayoría de la gente la palabra dedicación aplicada a la relación amorosa no está bien vista, porque pensamos que debería ser algo natural y espontáneo, pero esta creencia nos ha hecho mucho daño. Tenemos muy claro que en nuestro ámbito laboral no podemos seguir adoptando el mismo papel que cuando empezamos, pues con la pareja ocurre lo mismo. Hay que hacer cosas para mantenerla con vida, sobre todo si se pasa por una crisis. A veces superar los baches refuerza mucho la relación. Es posible, sobre todo si antes ha habido atracción sexual, buena amistad y los dos miembros tienen voluntad de hacerlo, pero hay que ponerse manos a la obra”.

La tarea que los terapeutas suelen recomendar a los pacientes interesados en darse una segunda oportunidad es programar actividades juntos para volver a ser amigos y, más adelante, amantes. Según Francisca Molero el tiempo, esa excusa que ponemos a la hora de alejarnos del otro, es un elemento importante. “A veces hay que empezar por cosas tan simples como que paseen durante una hora cogidos de la mano. Hay que recuperar actividades que les gustaba hacer juntos, espacios de diversión o volver a cuidarse y tener buen aspecto para agradar al otro”.

Si piensan que el sexo se escapa a este esfuerzo por dar vida a lo que languidece, están equivocados. Hace años una ama de casa norteamericana de mediana edad decidió regalarle a su marido por su 40º cumpleaños un año entero de sexo diario, que plasmó en su libro 365 Nights de Charla Muller. Pese al horror inicial, los inconvenientes, cansancios y cenas de compromiso, el matrimonio se planteó tener relaciones cada día del año y, lejos de acabar divorciándose, ahorraron dinero, ganaron en complicidad y se diplomaron en Kamasutra.

¿Y si cambiamos nosotros primero?
Dos no discuten si uno no quiere y para derribar los cimientos de una relación de pareja generalmente se necesita la fuerza de cuatro brazos trabajando a destajo. “Las personas que vienen a mi consulta”, comenta la terapeuta Francisca Molero, “hablan generalmente de lo que les gustaría que hiciese su pareja, o de los cambios que ésta persona ha experimentado a lo largo de los años. Todos evolucionamos y pretender que el otro no lo haga es una perspectiva bastante irreal. Si la relación se ha empezado desde joven, es normal que ambos miembros hayan experimentado cambios respecto a sus conductas o prioridades, que a veces hay que volver a revisar”. A veces esto pasa también por cambiar los papeles o ir a por algo, en vez de esperar a que te lo traigan y enfadarte si esto no ocurre. “Robarle besos a tu pareja, o iniciar el encuentro erótico en vez de esperar a que sean él o ella quienes lo hagan, como ocurría antes”, comenta Silvia Pastells. La conducta no es quiero algo y como no lo consigo me enfado, sino ¿si quiero algo, por qué no voy a buscarlo?